
Más de dos siglos después de la temprana muerte de Mozart, sus obras escénicas ocupan el primer lugar en las estadísticas de la ópera, junto con las creaciones de Verdi. Ocupa el mismo lugar en la sinfonía, la música de cámara, la música instrumental y la música religiosa: en la historia de la música no se encuentra ningún otro genio tan polifacético.
El hecho de que haya creado una cantidad increíblemente elevada de obras maestras en un período de poco más de veinte años, raya en lo sobrenatural, pero más grande aún es el milagro de que su actividad creativa comenzara en la infancia y prosiguiera hasta su muerte, sin la menor interrupción y mejorando sin cesar.
Mozart nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo; era hijo de un músico respetable, Leopold Mozart. Su genio se mostró desde tan temprano y con tanta contundencia que nadie podía dudar de su carrera, que compartió durante la infancia con su hermana Nannerl, no menos dotada. El padre comenzó a recorrer Europa con ellos cuando todavía eran pequeños. Más tarde se le acusó por esto, incluso se le culpó de la temprana muerte de Mozart. Sin embargo, Leopold Mozart creía cumplir una misión encomendada por Dios y consideró que cometería una injusticia si no la cumplía.
Los viajes de Mozart a Italia fueron decisivos para sus creaciones operísticas. Ya había producido en latín Apollo et Hyacinthus, en cierto modo un deber escolar, así como La finta semplice, obra compuesta durante una estancia en Viena y que no pudo ser representada por culpa de las intrigas, y el Singspiel alemán Bastien und Bastienne. Óperas italianas y Singspiel alemán: Mozart dominaba ambas formas con perfección absoluta desde la niñez.
En 1770, cuando llega a Italia, es comprensible que se sienta fascinado por la ópera del país que ha alcanzado un punto culminante y que domina el mundo. El hecho de que fuera invitado a componer una obra, Mitridate, para el teatro ducal de Milán (el antecesor de La Scala, que sería construida allí poco después), y a dirigirla en una ocasión solemne y a la cabeza de una orquesta de setenta músicos, constituye sin duda alguna la apoteosis de su adolescencia, ya que tenía entonces catorce años.
El éxito tiene su efecto: también en los años siguientes y durante otros viajes a Italia dirige nuevas obras surgidas de su pluma juvenil: Ascanio in Alba en 1771, Lucio Silla en 1772. El mismo año escribe Il sogno di Scipione para las fiestas de la coronación en Salzburgo del nuevo príncipe-arzobispo, el conde Hieronymus Colloredo. En 1775 tiene lugar el primer estreno de Mozart en Munich, La finta giardiniera; tres meses después, Salzburgo estrena Il repastore ambas obras están en italiano, de acuerdo con la costumbre de la época.
Los años siguientes en Salzburgo, muy monótonos si se ven desde fuera, alejan un poco a Mozart de la vida operística. Sólo gracias a un nuevo encargo de Munich regresa a esta actividad que le resulta tan grata. Con Idomeneo logra el 29 de enero de 1781 un gran éxito, a raíz del cual prolonga su estancia más allá de lo permitido; las consecuencias son conocidas: ruptura con su antiguo señor y traslado definitivo a Viena. Allí obtiene casi de inmediato un encargo teatral del emperador: es el Singspiel alemán Die Entfuhrung aus dem Serail («El rapto en el serrallo»), de 1782. En 1786 le siguen Le nozze di Fígaro; en 1787, Don Giovanni (en Praga); en 1790, Cosifan tutte. En 1791, el año en que murió, compone dos obras teatrales: Tito, para celebrar la coronación en Praga, y Die Zauberflóte («La flauta mágica») para el teatro popular Auf der Wieden, de Viena.
Mozart muere en medio del prolongado éxito de La flauta mágica, casi inadvertido en Viena y en el mundo, el 5 de diciembre de 1791.
Es difícil decir cuántas de las veinte obras escénicas de Mozart sobreviven en los teatros actuales. Hace una generación, la cantidad apenas llegaba a media docena: entre tanto han ingresado muchas más obras en el horizonte de los amantes de la ópera: Idomeneo y Tito, conocidas gracias a interpretaciones ocasionales en los festivales, se han convertido en verdaderas piezas del gran público; Cosi fan tutte, antes un huésped infrecuente y apenas con éxito en el repertorio, ha conquistado un lugar firme en las programaciones. La discografía ha dado a conocer una serie de obras tempranas; y se advierte que cuando son interpretadas con cuidado pueden ser perfectamente viables y hermosas.

20 de noviembre de 1950: muere Francesco Cilea, compositor italiano. Fue el heredero de la corriente verista italiana de finales del siglo XIX y principios del XX. En 1913, luego de estrenar un poema sinfónico coral en honor de Giuseppe Verdi en el Teatro Carlo Felice de Génova, Cilea se dedicó a la dirección de conservatorios de música y la enseñanza. Dictó clases en Florencia, Palermo y finalmente Nápoles.
18 de noviembre de 1786: nace Carl Maria von Weber. Fue considerado el creador de la ópera romántica de su país. Fue compositor, pianista y director de orquesta. A pesar de haber muerto un año antes que Beethoven y ser anterior a Schubert, prefiguraría la revolución escénica wagneriana. A pesar de haber rozado casi todos los estilos, nació para la ópera con un estilo vivaz e inspiración melódica. Alcanzó su definición en sus tres óperas Der Freischütz, Euryanthe y Oberón.
18 de noviembre de 1899: nace Eugene Ormandy, director húngaro. Ha habido pocos reinados tan prolongados como el de Ormandy al frente de la Orquesta Sinfónica de Filadelfia. En su caso fueron 44 años como titular, más cinco como honorario.
15 de noviembre de 1942: nace Daniel Barenboim, músico argentino de familia judía de origen ruso, nacionalizado israelí y español. Debutó como director de ópera en 1973 con Don Giovanni de Mozart. En 1991 sucedió a Georg Solti como Director de la Orquesta Sinfónica de Chicago, con quien ha obtenido éxitos a lo largo del mundo. También ha colaborado con la Filarmónica de Berlín y de Viena.
14 de noviembre de 1900: nace Aaron Copland, compositor estadounidense. Oriundo de un viejo barrio de Nueva York, nada hacía pensar que el compositor se inclinaría por la música. Buscó definir en su obra un estilo norteamericano inconfundible, por lo que intentó acercarse al jazz y otras músicas populares, entre ellas la judía. Posteriormente, entró en un período de austeridad e intelectualidad en sus obras, para decantarse por una tendencia a "la simplicidad obligada", según sus palabras.
"Si posees alumnos a quienes les enseñas música, ayúdalos por todos tus medios posibles a lograr sus sueños. Pero ten mucho cuidado en la manera en que influyes en esos sueños"
Friedrich Gulda
"La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz"
Claude Debussy
"No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido"
Ludvig van Beethoven
"En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco"
Piotr Illych Chaikovski
"La elevada misión de la música es iluminar las profundidades del corazón humano"
Robert Schumann
Dueño de una voz potente, con registro de barítono, con todo el "yeite" del tango, Rodolfo Lesica no pudo sin embargo llegar a altura de su compañero de éxitos, Argentino Ledesma. Este prototipo del muchacho porteño, con mucha pinta y buena voz, no llegó al nivel que hubiera merecido por sus grandes cualidades artísticas, por causa de una vida desordenada, con todos los vicios que se adquieren en la noche y en la farra. Sus actuaciones eran presenciadas por grandes grupos de admiradoras, que además del canto eran atraídas por su pinta de varón porteño. Lesica falleció el 19 de julio de 1984 a los 55 años.
Sus veleidades de poeta y autor las inicio escribiendo para las murgas de su barrio de Boedo y en 1922 da a conocer su primera cancion, ¿Por que no me besas? a la que le pone musica de vals Francisco Caso, grabándolo Ignacio Corsini. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta". Homero Nicolás Manzioni Prestera fue letrista y director de cine argentino, autor de inolvidables tangos y milongas, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur. Como guionista y director de cine legó obras celebres como La guerra gaucha, El viejo Hucha y Pobre mi madre querida.
Buenos Aires, la capital del Tango, celebrará el próximo 08 de diciembre el día de ese género musical con "La Gran Milonga Nacional" con la que espera que una multitud baile al ritmo del dos por cuatro en las calles porteñas. El festejo, presentado hoy en el Palacio Carlos Gardel, sede de la Academia Nacional de Tango, cumple este año su segunda edición y pretende "recuperar los espacios públicos que fueron arrebatados a la ciudad hace mucho tiempo", declaró el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi.
La Colección de DVD "Buenos Aires, Días y Noches de Tango" recibió 2 Grammys Latinos en la ceremonia por la novena entrega de los premios, que se realizó anoche en la ciudad de Houston, Texas. Se trata de una producción independiente de Andrés Mayo consistente en 7 DVD contenidos en una replica exacta de un bandoneón, con más de 20 de los mejores artistas de tango argentino: Leopoldo Federico, Rubén Juárez, Horacio Ferrer, Aníbal Arias, Osvaldo Montes, El Arranque, Tata Cedrón y muchos más.