Jueves, 09 de Septiembre de 2010

Astor Piazzolla

En la orquesta de Troilo

En la orquesta de Troilo

Dijo Astor: "cuando entré con Troilo, yo trataba de imitar muchas de sus cosas... Me aprendí las trampas de los tangueros, esas trampas del intuitivo que me sirvieron más adelante. No las podría definir técnicamente, son formas de tocar, de sentir; es algo que sale de adentro, así, sin vueltas. Yo era, al principio, uno de los tantos bandoneones que tenía Troilo en su orquesta, pero quería ser el primero y llegué a serlo. El Gordo confiaba en mí."






En la orquesta de Aníbal Troilo

La década del cuarenta, para el tango, fue espléndida en todo sentido, el último gran florecimiento de una época de oro que ya llevaba treinta años. Se lo bailaba en todas partes: al aire libre, en los salones de baile y los cabarets, en los clubes sociales y deportivos que entonces proliferaban por doquier, en las fiestas que organizaban los sindicatos e incluso a la sombra de los grandes estadios de fútbol.

Había centenares de orquestas típicas que satisfacían esta demanda, todas las cuales tenían mucho trabajo: la orquesta de Aníbal Troilo, por ejemplo, hacía más de treinta bailes por mes. El tango flotaba en el aire, invadía los negocios de venta de discos. Revistas populares de gran tirada reproducían la crónica de los sucesos cotidianos de músicos y cantantes, que eran los auténticos ídolos populares del momento, cuyos fanáticos se organizaban en "barras" apasionadas. Ninguna orquesta de los años cuarenta era tan respetada como la de Troilo. A Piazzolla le posibilitó un aprendizaje musical fantástico y dejó una impronta permanente en su condición tanguero.

La jerarquía de la orquesta de Troilo implicó que Piazzolla ocupara también un lugar de privilegio en el mundo del tango. Gracias a esa orquesta pudo mezclarse con algunas de las figuras rectoras del género, como el gran Enrique Santos Discépolo (autor de algunos de los más grandes clásicos del género tango que se hayan escrito) o los letristas Homero Manzi y Enrique Cadícamo, quienes a veces lo invitaban a compartir su mesa en el café Germinal o en el cabaret Tibidabo, el legendario bastión de Troilo desde su inauguración en abril de 1942. Muchos de los músicos de tango que cobraron fama en la década del cuarenta permanecieron en ese mundo por el resto de sus vidas, pero la formación y los gustos musicales eclécticos de Piazzolla, así como su impulso interior por avanzar, comenzaban a encaminarlo en otra dirección.

Gracias a su encuentro con Rubinstein y su contacto con Ginastera, volvía a estudiar música con seriedad y dedicación. Esto le implicaba una rutina agotadora, en la cual a veces le era difícil conciliar las demandas del estudio, la vida familiar y su trabajo con Troilo. Con frecuencia, luego de su actuación nocturna con la orquesta de Troilo (seguida habitualmente de sesiones de billar), llegaba a su casa a la hora en que sonaba el despertador de su esposa, Dedé, y entonces desayunaban juntos. Tomaba clases con Ginastera dos veces por semana, los martes y viernes a las ocho de la mañana, para lo cual tenía que cruzar la ciudad en ómnibus hasta el barrio de Barracas. Más adelante diría que Ginastera era mejor compositor que profesor, pero nunca dejó de guardarle afecto.

Era un hombre introvertido, retraído, que vestía sombríamente "como un pastor protestante". Era sólo cinco años mayor que Astor, pese a lo cual nunca se tutearon. Las clases de Ginastera resultaron vitales. Ginastera le dio sólidos conocimientos de composición, orquestación y armonía, y lo alentó también a asistir los sábados por la mañana a los ensayos del Teatro Colón. Ingresaba por una discreta puerta lateral, ya que un amigo lo dejaba pasar; a menudo se quedaba escuchando a la orquesta de espaldas, a fin de familiarizarse con los distintos instrumentos.

Ginastera instó a Piazzolla a explorar el mundo de la cultura en mayor profundidad; le decía que "un músico debe saber de todo, porque la música es un arte totalizador". En consecuencia Piazzolla comenzó a leer seriamente como jamás lo había hecho, interesándose por escritores como Charles Baudelaire, Paul Verlaine y Thomas Mann.

Las nuevas inquietudes culturales de Astor intensificaron su rechazo por el mundo de los cabarets y de las actuaciones nocturnas. Reynaldo Nichele, violinista y miembro fundador de la orquesta de Troilo, recordaba haberle oído decir que los músicos "eran todos cafishios, que él era el único que estudiaba". El estudio les molestaba a los integrantes de la orquesta que siempre habían tocado de oído. Ginastera lo estimuló a experimentar con su propia música aún en su trabajo con la orquesta. A veces, después de la presentación nocturna con Troilo, se quedaba junto a colegas como Baralis, Goñi, el bajista Enrique "Kicho" Díaz y su hermano el violinista David Díaz. Improvisaban por placer, al estilo de una jam session, por lo general imitando los estilos de Elvino Vardaro y Julio De Caro, y Piazzolla agregaba a los arreglos acordes complejos y difíciles. Una noche Pichuco los descubrió. No le gustó nada.

Hugo Baralis era consciente de que su amigo "era un bicho raro en ese ambiente... hablaba mitad inglés, un cuarto de castellano y otro cuarto de lunfardo. Además, y para colmo, había tocado con Gardel, pero hablaba de Bach". No obstante, la calidad de Astor como músico comenzaba a ser apreciada más allá de la orquesta de Troilo. El propio Troilo le había tomado mucho afecto a Astor, como también su esposa Zita. Fue Troilo quien le puso a Astor otro de sus perdurables apodos, "Gato"; Troilo decía que era porque siempre andaba de un lado al otro, pero quizá también se debía a su mirada penetrante como un rayo láser. (De hecho, cuando se inventaron estos rayos, "Láser" fue otro de los sobrenombres que los músicos le pusieron a Astor.) Troilo lo llamaba a veces "el yoni" (o sea, "el Johnny", término con el que solía designarse a ingleses o norteamericanos), debido a los vestigios del inglés en su manera de hablar el castellano.

Cuando por algún motivo Troilo no podía tocar, a veces le pedía a Astor que asumiera el rol como primer bandoneón, cosa que no les caía muy bien a los demás bandoneonistas de la orquesta. Ocasionalmente, Astor tocaba el piano cuando Goñi estaba demasiado borracho como para presentarse.

A pesar de la creciente confianza que Troilo le fue cobrando a "el yoni", nunca le agradaron sus desafíos y temeridades musicales; en reiteradas ocasiones le manifestó su preferencia por la música "bailable". Astor quería crear música más atractiva para los oídos que para los pies, pero todavía no había empezado a componerla. En esos años gran parte de su energía creativa se canalizaba en los arreglos de tangos. Le insistió a Troilo para que le dejara hacer arreglos para la orquesta, y finalmente en una oportunidad en que su arreglador principal, Argentino Galván, sufrió una indisposición, Troilo accedió. Le pidió a Astor que hiciera lo que pudiera con "Azabache", un candombe que la orquesta debía ejecutar en un concurso organizado por Radio El Mundo para su programa de tango Ronda de ases, entonces muy popular y hoy ya legendario.

Astor incluyó escalas ascendentes en los violines y contrapunto que hicieron enarcar algunas cejas, pero lo cierto es que "Azabache" logró el primer premio. Troilo siguió dándole oportunidades para que hiciera otros arreglos, aunque advirtiéndole que no debía propasarse en su osadía; y Astor llegó a hacer una media docena más mientras continuó en la orquesta. Trabajaba a una velocidad sorprendente, para lo cual ya entonces mostraba su llamativa habilidad; a veces urdía los arreglos mientras tomaba unas tazas de café en alguna confitería.

Estos arreglos fueron haciéndose más y más atrevidos, aunque Piazzolla, como Argentino Galván antes que él, nunca se atrevió a modificar las partes de piano de Orlando Goñi, que eran de por sí excelentes. Luego recordaría que sus arreglos se caracterizaban por "todas las cosas nuevas que estaba aprendiendo con Ginastera: armonía, contrapunto, orquestación". El resultado no era del agrado de todos. Al escuchar la versión que hizo Piazzolla del tango clásico "Inspiración", con su larga introducción de violonchelo, sus compañeros le preguntaron: "Pibe, ¿estás loco o te equivocaste?", y también: "¿Te crees que estás en el Teatro Colón?". El tango fue ejecutado en un baile de carnaval en el club Boca Juniors y los bailarines se quedaron petrificados. Algunos se acercaron a la orquesta para escuchar; otros simplemente se fueron a bailar a otra parte. Un efecto semejante tuvo el arreglo de Piazzolla para "Chiqué", otro tango clásico, sólo que esta vez los bailarines lo silbaron y arrojaron objetos al escenario. En otra ocasión, señalando a la gente que se había reunido en torno a la orquesta, Astor le dijo a Troilo: "Gordo, ¿ves que la gente quiere escuchar la música?".

Estos incidentes incomodaban cada vez más a Troilo. "Gato, vos sos un demonio", le decía, y hasta llegó a apelar a Dedé: "Párelo a Astor", le suplicó, "porque me está convirtiendo la orquesta en una orquesta sinfónica". Adoptó por costumbre editar los borradores de Astor, suprimiendo la mitad de las notas. Debe recordarse que si bien Troilo tenía un genio formidable para ejecutar el bandoneón, no lo tenía para los arreglos, y dependía mucho de sus arregladores; sin embargo, conocía su oficio y, sobre todo, a su clientela, que era el público aficionado al baile. A menudo decía que, desde su punto de vista, los experimentos de Piazzolla "no eran comerciales".

Estos experimentos tampoco eran bien vistos por los integrantes más convencionales de la orquesta. Si bien Baralis, Díaz y Goñi siempre le daban su apoyo, otros miembros del conjunto eran francamente contrarios, a ellos. Empezaron a mojarle las partituras de Ginastera que Astor guardaba en el estuche del bandoneón. Desde luego, Piazzolla no tardó en tomarse la venganza; en la orquesta ya era bien conocido por sus bromas. Una de las anécdotas que Astor supo contar más tarde fue que a veces, en los cabarets, ponía cohetes en las salitas privadas, donde se bajaba una cortina como clara señal de que los clientes estaban manteniendo relaciones sexuales. Uno de los nuevos amigos de Astor, el editor musical Máximo Perrotti, fue a verlo una noche al Tibidabo. "Sentáte lejos del palco de la orquesta y presta atención a la segunda ejecución", le dijo Astor. Al iniciarse la segunda pieza, una tremenda explosión sacudió los vasos y botellas de las mesas próximas al escenario, provocando el pánico general; Astor puso cara de ángel. Después le dijo a Perrotti que había inventado un artefacto explosivo: había intercalado a la mecha un trocito corto de espiral matamosquito, y en el intervalo, entre las presentaciones de la orquesta, la había encendido en el baño de caballeros.

La paciencia de Troilo frente a estas travesuras se estaba agotando. Una noche en que Astor le dio una palmada en la mejilla desparramándole polvos picapica por toda la cara, de inmediato los despidió a él y a Baralis. Es cierto que al poco tiempo se retractó y volvió a tomarlos, pero la advertencia ya estaba hecha. El primero en irse fue Baralis, en 1943, por faltar al trabajo una noche y "por mil cosas", como le dijo Troilo al padre de Baralis. Astor lo siguió al año siguiente. Fue así de simple. Francisco Fiorentino, el principal vocalista de Troilo desde 1937, era en los años cuarenta una de las voces más admiradas del tango, en gran medida debido a su colaboración con Troilo. Creyendo que podría irle mejor si se independizaba de este (luego se vio que en esto se equivocaba), decidió sumarse a una orquesta formada por el pianista Goñi, quien había dejado a Troilo en agosto de 1943. Goñi necesitaba un bandoneonista y arreglador. Baralis, que ya se había agregado al grupo como violinista, resolvió hablarle a Astor. En un café próximo al Tibidabo le comentó, algo furtivamente, que quizás habría una oportunidad de empezar con una nueva orquesta. "¡Sí!", fue la exultante réplica de Astor, quien agregó: "¿con quién?". Pero Baralis se negó a decírselo, por temor a que la noticia se difundiera en el Tibidabo; en lugar de ello, lo llevó a una reunión con Fiorentino y Goñi. Astor aceptó unirse al grupo, que comenzó a trabajar en abril de

Cuando se produjo la ruptura, Troilo se sintió malherido. Su madre, Doña Felisa, llamó por teléfono a Dedé mientras Astor escuchaba la conversación a su lado, y le transmitió: "Dígale a Astor que es un desagradecido... Dígale que se va a arrepentir toda la vida". Pero Astor no se arrepintió. Nunca dejó de reconocer que los años pasados con Troilo fueron un magnífico aprendizaje, de cualquier forma que se lo mirara, e insuperable en el mundo del tango; pero al igual que todos los aprendizajes, en algún momento debía terminar. Ya había llegado la hora de abandonar la crisálida y levantar vuelo. Mirando retrospectivamente este punto de división de los caminos, Piazzolla sintetizó la cuestión de modo muy sencillo: "Me fui de la orquesta porque quería ser yo mismo". Al poco tiempo lo fue.

Texto extraído del libro “Astor Piazzolla, su vida y su obra”.
Autores: María Susana Azzi y Simon Collier.
Editorial El Ateneo
Más Notas
Líder de la vanguardia
El nacimiento del ángel
Astor, el compositor
Astor y Gardel
París y Nadia Boulanger

Ver Historial




Breves

  • 13 de septiembre de 1874: nace en Viena, Arnold Schönberg. Compositor austríaco e inventor del dodecafonismo. Pasó de un estilo postromantico a imponer un atonalismo que adquirió forma definitiva en el método de composición dodecafónica en 1923, considerado uno de los principales elementos del expresionismo. Luego, en su exilio americano, se vió enfrentado a los conceptos neoclásicos del Stravinski tardío, influenciando notablemente en las posteriores generaciones de compositores norteamericanos y de posguerra.

  • 06 de septiembre de 2007: fallece, en su casa de Módena, el tenor italiano Luciano Pavarotti. Figura clave en la popularización de la ópera. Para los aficionados serios del género, la belleza natural y el color de su voz hicieron de Pavarotti el intérprete ideal del repertorio lírico italiano. Su luminosa, resonante e inconfundible voz en las interpretaciones del Nemorino de "L'Elissir d'Amore" de Donizetti, o de "Ernani", Radamés de "Aída" y "Otello", de Verdi, o del príncipe Calaf de "Turandot", de Puccini, lo convirtieron en uno de los grandes tenores contemporáneos y el mejor pagado de la historia.

  • 03 de septiembre de 1596: nace Nicolo Amati, constructor de violines al igual que su padre, Girolamo, pero Nicolo fue el mejor artesano de la familia, el gran reformador del arte de los luthiers italianos y autor de los instrumentos más apreciados de los Amati.

  • 22 de agosto de 1862: nace el compositor francés Calude Debussy. Puso en marcha un nuevo concepto de la música, liberada de las ataduras relacionadas con la tonalidad. Su obra devela tintes modernistas, simbolistas y de otras influencias como las étnicas, que encontraban su auge a finales del siglo 19, aunque su obra suele vincularse al impresionismo.

  • 18 de agosto de 1750: nace Antonio Salieri, compositor italiano. Pasó la mayor parte de su vida en la Corte Imperial de Viena. Su filosofía artística se resume en el título de una de sus óperas célebres: Primero la música y luego las palabras.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Sinfonía Nº 1 "Primavera"

    Robert Schumann

  • Tzigane

    Maurice Ravel

  • Vissi d' arte

    Renata Tebaldi (Floria Tosca)

  • El Mar

    Claude Debussy

  • Georg F. Haendel

    Biografía

  • Porgy and Bess

    George Gershwin

  • Bedrich Smetana

    Biografía

  • Vals Nº 6

    Frederic Chopin

Intérpretes

Voces

Roberto Goyeneche

Roberto Goyeneche

El Polaco nació el 29 de enero de 1926. Fue conductor de colectivos, taxista y mecánico. A los dieciocho años debutó en la orquesta de Raúl Kaplún y luego fue vocalista de Horacio Salgán. En 1956 fue convocado por Aníbal Troilo, incorporándose a su orquesta como cantor hasta 1963. Alentado por Pichuco, con el que llegaron a ser grandes amigos, al año siguiente se constituyó en forma definitiva como solista, etapa que se prolongó durante tres décadas.

Poetas

Homero Manzi

Homero Manzi

Sus veleidades de poeta y autor las inicio escribiendo para las murgas de su barrio de Boedo y en 1922 da a conocer su primera cancion, ¿Por que no me besas? a la que le pone musica de vals Francisco Caso, grabándolo Ignacio Corsini. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta". Homero Nicolás Manzioni Prestera fue letrista y director de cine argentino, autor de inolvidables tangos y milongas, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur. Como guionista y director de cine legó obras celebres como La guerra gaucha, El viejo Hucha y Pobre mi madre querida.

Músicos

José Bragato

José Bragato

Violoncellista, pianista, arreglador y compositor. Formó parte de las orquestas de tango más relevantes de la época. Fue estable en la de Francini-Pontier pero el elegido de todos los maestros para las grabaciones como Aníbal Troilo, Atilio Stampone, Osvaldo Fresedo. En 1954 se sumó a la “patriada” de Astor Piazzolla: armar el Octeto Buenos Aires, que revolucionó al tango. El sonido especial de su violoncello, unido a su virtuosismo, le permitió jerarquizar el instrumento por lo que las orquestas típicas de entonces dieron entidad a este instrumento como solista a la par del violín, a partir del surgimiento de José Bragato como notable violoncellista.

Bs. As., 04 de julio

Se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Astor Piazzolla

Astor Pantaleón Piazzolla nació en Mar del Plata el 11 de marzo de 1921 y murió en Buenos Aires un 4 de julio de 1992. Fue uno de los músicos de tango más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Según muchos especialistas, fue uno de los músicos de tango más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Estudió armonía y música clásica y contemporánea con la compositora y directora de orquesta francesa Nadia Boulanger (1887-1979).

Bs. As. 31 de mayo

Murió Rubén Juárez

El cantante y bandoneonista tenía 62 años y estaba internado desde el viernes en el sanatorio Güemes, a donde había sido trasladado desde Córdoba. Los restos del músico son velados en la Legislatura porteña. Juárez empezó a tocar el bandoneón a los 6 años y llegó a grabar con figuras de la música de la talla de Charly García, Pedro Aznar, Leopoldo Federico, Raúl Garello, Litto Nebbia, Roberto Grela y José Colángelo, entre otros. Había nacido en la localidad cordobesa de Ballesteros, pero creció en Avellaneda, en donde, a los nueve años ya tocaba en la orquesa juvenil de Independiente.

Letras

Ver mís letras
A B C D E F G H I J K
L M N O P Q R S T U
V W X Y Z

Desarrollado por Osmosis