
Es el conjunto sinfónico más antiguo en el panorama cultural de la Ciudad de México y constituye uno de los factores preponderantes del proyecto cultural de mayor trascendencia del país: el de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Durante más de medio siglo de actividades, la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) se ha convertido en una de las mejores orquestas de México. Su popularidad se debe a la calidad del conjunto y de quienes han sido sus directores artísticos, algunos de los cuales han alcanzado reconocimiento internacional, a la participación constante de directores huéspedes y solistas de prestigio nacional e internacional en sus conciertos, a una programación interesante y variada, al entusiasmo de sus integrantes y a la belleza, la comodidad y la magnífica acústica de su sede, la Sala Nezahualcóyotl.
La OFUNAM es la única orquesta en México que presenta temporadas anuales de conciertos, tal como lo hacen las principales orquestas del mundo. Su programación se ha caracterizado tradicionalmente por su interés en responder con calidad, diversidad y equilibrio a las necesidades culturales de la sociedad mexicana, y en particular de la comunidad universitaria. En consecuencia, su repertorio abarca todos los estilos, desde el barroco hasta los contemporáneos, incluyendo la producción nacional.
Precisamente en el campo de la música mexicana, reviste particular importancia la publicación de un álbum doble de discos compactos, Música sinfónica mexicana, que la orquesta grabó bajo la batuta de Ronald Zollman; esta grabación cubre una etapa de casi 60 años de composición musical en México.
Si bien el origen del conjunto se puede trazar a 1929, cuando a raíz de la recién lograda autonomía universitaria, un grupo de estudiantes y maestros de música constituyeron una orquesta de la entonces Facultad de Música de la UNAM, la orquesta fue fundada oficialmente como conjunto profesional en 1936, cuando el proyecto fue aprobado por el gobierno de Lázaro Cárdenas. El conjunto recibió el nombre de Orquesta Sinfónica de la Universidad, y su dirección fue compartida por José F. Vásquez y José Rocabruna. La sede de la orquesta se fijó en el Anfiteatro Simón Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria.
De 1962 a 1966, Icilio Bredo tuvo a su cargo la dirección artística de la orquesta, cuya sede se cambió al Auditorio Justo Sierra, de la Facultad de Filosofía y Letras. En 1966, la designación de Eduardo Mata como director artístico marcó el inicio de una nueva y brillante etapa de desarrollo del conjunto que duró nueve años. Fue durante este periodo que la Orquesta Sinfónica de la Universidad se convirtió en Orquesta Filarmónica de la UNAM, nombre y personalidad que conserva en la actualidad.
Héctor Quintanar fue nombrado director artístico en 1975. Al año siguiente, la orquesta se mudó a su actual sede, la Sala Nezahualcóyotl. Entre 1981 y 1984, el trabajo artístico del conjunto fue conducido por dos directores asociados: Enrique Diemecke y Eduardo Diazmuñoz. De 1985 a 1989, fungió como director artístico Jorge Velazco. Desde julio de 1989 hasta junio de 1993 la dirección artística estuvo a cargo de Jesús Medina. Ronald Zollman fue consejero artístico y director huésped principal de 1993 a 1994, y director artístico de 1994 a 2002. A partir de la Temporada 2002-2003, el maestro Zuohuang Chen toma el cargo de director musical.
Con la OFUNAM se han presentado multitud de distinguidos solistas y directores extranjeros y, desde luego, los solistas y directores más importantes de México. Entre los solistas más destacados que han actuado con la orquesta a partir de 1989 se encuentran Horacio Gutiérrez, Pierre Amoyal, Ángel Romero, Jorge Federico Osorio, Pascal Devoyon, Gustav Rivinius, el Trío Schubert de Viena, Itzhak Perlman, Elmar Oliveira, Konstanty Kulka, Igor Oistrakh, Shlomo Mintz, Misha Dichter, Victoria De Los Ángeles, Vladimir Feltsman, Emanuel Ax y Pepe Romero; y entre los directores huéspedes de mayor renombre se encuentran Paavo Berglund, Eduardo Mata, James De Preist, David Machado, Joseph Silverstein, Jorge Mester, Anton Nanut, Yoav Talmi, Maxim Shostakovich y George Cleve.

04 de julio de 1992: muere Astor Piazzolla, compositor argentino. Fue el equivalente de George Gershwin o Duke Ellington. Sus composiciones son ideales para los músicos clásicos que quieren llegar a más público sin hacer concesiones. Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica.
25 de junio de 1983: muere Alberto Ginastera, compositor argentino. Su música se caracteriza por resguardar el encanto y el placer de la melodía, tan olvidada por otras vanguardias musicales, y por el "acorde simbólico" formado por la afinación de las cuerdas al aire de la guitarra y a los ritmos del malambo y a las especies folclóricas argentinas.
25 de junio de 1767: muere Georg Philipp Telemann, compositor prolífico que produjo una enorme cantidad de obras seculares y religiosas. Su catálogo incluye 1043 cantatas religiosas, 46 partituras sobre la Pasión y numerosas óperas.
20 de junio de 1819: nace en Colonia, Jacques Offenbach. Fue el principal representante del nacimiento y consagración de la opereta en sus múltiples variantes. Su música es siempre graciosa e ingeniosa, sus obras transmiten alegría, relajación, sátira social, crítica despiadada de las condiciones sociales de la época.
17 de junio de 1882: nace Igor Stravinski, considerado uno de los más importantes músicos de principios del siglo XX. Su estilo trascendió etapas que van desde el folclorismo tradicionalista de sus primeras obras, al vanguardismo de sus ballets para Diaghilev, hasta abordar la disonancia, la politonalidad y la polirritmia, seguir con el neoclasicismo de los años 30, e incluso coquetear con el serialismo en sus últimos días.

George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Richard Wagner
"Creo que quien ha disfrutado con los sublimes placeres de la música deberá ser eternamente adicto a este arte supremo y jamás renegará de él"
Carlos Gardel es quizás el más grande mito de la Argentina. Su habilidad artística, su talento incomparable como cantor de los arrabales porteños, su instinto musical para componer algunos de los más grandes tangos de todos los tiempos, su estupendo carácter, su fanatismo por las carreras, le han llevado a ser quizás sólo igualado por la otra leyenda del país del sur del Plata: Eva Perón. Sin embargo, mientras toda actividad política puede ser digna de objeciones, comentarios y recelo por parte de determinados sectores de la población, la figura de Carlos Gardel se erige como universal para todos los argentinos y los seguidores del tango a través del orbe.
Su carrera se desarrolló a través de cuatro actividades principales: fue director, compositor, arreglista y violinista. Se convirtió en uno de los grandes intérpretes de la generación de 1910, pero a partir de 1923 creó un estilo original que lo convirtió en líder de su generación y modelo de las siguientes. En 1927 grabó su primer disco. Entre sus grandes éxitos cabe mencionar: "El malevo", "Boedo", "Berretín", "Nobleza de arrabal" y "Flores negras". De Caro fue de los primeros en comprender que el destino del tango era la música y avanzó en esa dirección, hasta donde le dio el aliento.
Un equipo presentará este miércoles el Archivo Digital del Tango, un proyecto con el cual se pretende pasar a formato digital y de alta calidad todas las grabaciones del género. En principio estará disponible el trabajo de figuras como Ignacio Corsini, Alfredo Gobbi y Horacio Salgán. La iniciativa pretende recuperar no sólo material de audio, sino también fotos, partituras, arreglos musicales y archivos fílmicos.
Mónica Ponce y Néstor Castillo forman un matrimonio que lleva una vida bailando en pareja y que hace 13 años cambió el ballet por el tango. Liada Mantovani y Cristhian Sosa, en cambio, se conocieron hace apenas un mes, cuando andaban buscando una pareja para poder competir. Y Sara Parnigoni y Jorge Mariño son una italiana que en Varese bailaba danzas caribeñas y un porteño que mamó el tango desde chico, y que hace tres años andan juntos por las milongas de Buenos Aires.