
La teoría es el resultado de la observación hecha a una práctica. Los griegos crearon normas para hacer música, el sistema tonal, que determinaba las formas y posibilidades técnicas de la música. En sus comienzos, se definió una armonía musical compuesta por siete asuntos distintos: las notas, los intervalos, los géneros, los sistemas de escala, los tonoi, la modulación y la composición de melodías. Hacían una distinción entre el movimiento continuo y el diastémico para definir tanto las notas como los intervalos, o distancias relativas que las separan. La primera de estas categorías correspondía a los sonidos que cambian de altura en la misma emisión (como en un ulular) y el otro tipo determinaba con sus movimientos y desplazamientos de nota en nota, distintos intervalos. Luego se agrupan en sistemas de escalas, que alternan en su sucesión diferentes tipos de tonos: enteros (dos semitonos), dobles (dos tonos) y medios (semitonos). La escala se organizaba sumando dos tetracordios, grupos de cuatro notas con un intervalo total de separación de una cuarta.
Esta palabra, empleaba indiscriminadamente para designar notas, intervalos, alturas o alcance en la escala de una voz particular, solía entenderse como “modo” (manera de organizar el material en las melodías). Estos tonos determinaban las alturas que participaban en una escala y la función que cada una de ellas asumía en distintos tipos de discursos musicales. De esta manera, la nota do en una pieza era la que daba la sensación de reposo, mientras que en otra obra con la misma escala la sensación de reposo estaba en el la. Esto aportó un dinamismo propio para cada nota. Este modo de hacer música generaba una respuesta anímica en el ser humano, el o la ethos (porque podía ser masculino o femenino) o denotaba las preferencias y usanza de las distintas regiones, etc.



14 de octubre de 1990: muere Leonard Bernstein, músico estadounidense, compositor y director de orquesta. Fue una de las figuras más influyentes sobre la música clásica en la segunda mitad del siglo veinte. Su propia obra como compositor, particularmente sus partituras para comedias musicales, ayudó a forjar una nueva relación entre música clásica y música popular.
10 de octubre de 1813: nace Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. "El campesino de Roncóle", como se llamaba Verdi a sí mismo, nació en esta aldea lombarda durante el breve período de la ocupación francesa, por lo que su acta de bautismo se redactó en este idioma.
09 de octubre de 1835: nace Camille Saint-Saens. Fue compositor, pianista, organista, director de orquesta, organizador de conciertos, crítico y pedagogo. Durante toda su carrera se mantuvo fiel a una misma estética, en contraposición a todas las corrientes que se darían desde Wagner a Schoenberg.
07 de octubre de 1959: muere en Roma el tenor Mario Lanza. Su gran mérito fue democratizar la ópera, al llevarla a todo el público en forma de películas, siendo El Gran Caruso una de las más recordadas. La corta carrera de Lanza abarca ópera, radio, conciertos, grabaciones y películas. Lanza inspiró la carrera de las sucesivas generaciones de cantantes de ópera, incluido Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, Leo Nucci y José Carreras, así como las de cantantes aparentemente con diferentes antecedentes e influencias.
26 de septiembre de 1945: muere en Nueva York, Bela Bartok, compositor húngaro. Una de las figuras más originales y completas de la música del siglo XX. Durante ocho años recorrió no sólo su país, sino también Rumania y Eslovaquia. Tomaba nota y grababa registros fonográficos de todos los cantos que oía. Más tarde los publicó, difundiendo así un estilo popular que hasta entonces se confundía con la música zíngara.

"Si posees alumnos a quienes les enseñas música, ayúdalos por todos tus medios posibles a lograr sus sueños. Pero ten mucho cuidado en la manera en que influyes en esos sueños"
Friedrich Gulda
"La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz"
Claude Debussy
"No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido"
Ludvig van Beethoven
"En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco"
Piotr Illych Chaikovski
"La elevada misión de la música es iluminar las profundidades del corazón humano"
Robert Schumann
Los años 60, fueron muy difíciles para el tango. El rock se había impuesto en la juventud y la política cultural y los medios de comunicación apoyaban más al folklore que a la música ciudadana. El tango estaba "en baja", no se vislumbraba ninguna figura en el horizonte y los tangueros se guarecían en los pocos refugios que había en Buenos Aires. En esas apareció un muchachito rubio, con pinta de galán televisivo, simpático y muy sencillo. Reynaldo Martín fue un remanso de aire puro que enseguida atrajo al público con su voz expresiva y fresca, con una muy buena dicción y, lo que es más importante, afinado.
El más original, el más importante y el más representativo de los poetas del tango, a partir de la brillante generación del cuarenta. Orientó Homero Expósito su inventiva literaria consagrada a la canción popular, en la confluencia de dos actitudes poéticas temperamentalmente opuestas, pero igualmente admirables: el romanticismo nostálgico y evocativo de Homero Manzi, y el grotesco dramatismo sarcástico de Enrique Santos Discépolo. De tan sutil combinación estilística y temática sin proponérselo, logró Expósito definir una novedosa y originalísima modalidad de interpretación para la letra del tango.
Buenos Aires y Montevideo postularán el tango, tradicional música y danza del Río de la Plata, como Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la UNESCO, que otorgó ese estatus a expresiones como los carnavales de Oruro y Barranquilla, o el Ballet Real de Camboya. La decisión común hizo caso omiso de la histórica disputa entre argentinos y uruguayos sobre el lugar de nacimiento de Carlos Gardel, el mítico cantante de tangos que inició en Buenos Aires su brillante carrera con proyección internacional.
Jorge Retamoza es un músico de trayectoria impecable que se hizo con sus propias propuestas o sumando su creatividad a las de otros artistas, distintos géneros, escenarios y formaciones. Cuesta definir rápidamente, si fuera necesario hacerlo, el trabajo de su actual grupo, Tango XXX. Varios cronistas lo han resuelto diciendo que se trata de tango -algo esencialmente cierto- con gestos de jazz, verificable en la formación y actitud de sus músicos.