
Hace 10.000 años nacieron en el Oriente Medio las primeras ciudades como Jericó, y se desarrollaron culturas cuyos conocimientos llegaron a nuestros días. Otros pueblos de la antigüedad desaparecieron con el tiempo, como el Egipto de los faraones.
Entre los ríos Tigris y Eufrates se desarrollaron varias civilizaciones, como los sumerios, los hititas, los asirios y los babilonios. De esos tiempos prebíblicos quedaron testimonios arqueológicos e incluso escritos cuneiformes que los escribas esculpían en tablas de arcilla. El clima caluroso y seco de la zona permitió que perdurara una buena selección de instrumentos como arpas, laúdes primigenios, flautas, cuernos y trompetas, tambores y una especie de sonaja muy popular en la región: el sistro. Esta zona, que floreció en grupos culturales entre el 4.000 y el 500 a.C., valoraba mucho a los músicos, tanto que dificilmente eran ejecutados en las masacres y guerras, sino que los tomaban como botín. Aún hoy es una incógnita cómo sonaba la música que tocaban y cantaban.
En el Egipto de los faraones, la palabra música se usaba como sinónimo de alegría y su símbolo era un capullo de flor de loto. En su panteón de dioses Osiris, protector de los muertos, ostenta el título de Señor del Sistro, instrumento que acompañaba sus ceremonias y ritos. Los frescos en el interior de las pirámides y otros monumentos muestran una enorme cantidad de instrumentos de música usados en la época y aún así, se ignora todo sobre sus melodías y ritmos.

A diferencia de asirios, babilonios, caldeos y otros, los judíos sobrevivieron a la historia conservando gran parte de un patrimonio musical cuyo origen puede encontrarse antes del surgimiento y florecimiento de la civilización occidental.
El pueblo judío elaboró un libro sagrado, la Biblia, que sirvió de guía ética e inspiración de numerosas composiciones musicales de todos los tiempos. Este libro, que constituye la primera cosmogonía monoteísta, es rico en referencias al poder de la música, como en la escena de las murallas de Jericó, que se derrumban con el sonido de siete cuernos de carnero y el clamor del ejército de Josué.
La primera alución escrita a un músico está en el propio Génesis, donde se nombra a Juval, padre de los tañedores de arpa y tocadores de flauta. El Rey David es otro de los personajes carismáticos por su musicalidad. Se lo representó siempre con un arpa o campanillas en las manos. También se destaca Miriam, hermana de Aarón, que celebró el paso del Mar Rojo con un baile de alegría en agradecimiento a Dios.


26 de julio de 1882: estreno de la ópera "Parsifal", de Richard Wagner. En esta ópera, Wagner crea una mitología que se ha convertido en una constante en el arte de masas: la llegada del Elegido que ha de salvar a la Humanidad.
26 de julio de 1866: nace Francesco Cilea, compositor italiano. Fue el heredero de la corriente verista italiana de finales del siglo XIX y principios del XX. Cilea se dedicó a la dirección de conservatorios de música y la enseñanza. Dictó clases en Florencia, Palermo y finalmente Nápoles, donde trabajó desde 1916 hasta su retiro en 1936. El mayor éxito de Cilea y su más famosa ópera fue Adriana Lecouvreur. Fue estrenada en Milán en 1902 con Angelica Pandolfini y Enrico Caruso.
23 de julio de 1757: muere Domenico Scarlatti, músico italiano. Fue maestro de capilla de San Pedro, compositor de música sagrada para la capilla pontificia y autor de óperas para la reina de Polonia. Residió en Londres, Lisboa y Madrid y fue considerado uno de los precursores más destacados de la sonata clásica.
14 de julio de 1910: muere Marius Petipa. Dedicó casi seis décadas de su vida al ballet ruso; primero bailarín, luego asistente, desde 1862 maestro de ballet y en 1869 alcanzó el puesto de director absoluto del Ballet Imperial. Petipa era un trabajador incansable, de una inventiva prodigiosa, a quien nunca le habría hecho perder el sueño tener que montar en poco tiempo una serie completa de nuevos números de danza.

"Si posees alumnos a quienes les enseñas música, ayúdalos por todos tus medios posibles a lograr sus sueños. Pero ten mucho cuidado en la manera en que influyes en esos sueños"
Friedrich Gulda
"La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz"
Claude Debussy
"No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido"
Ludvig van Beethoven
"En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco"
Piotr Illych Chaikovski
Osvaldo Pugliese nació el 2 de diciembre de 1905. Su padre, Adolfo, obrero del calzado, intervenía como flautista aficionado en cuartetos de barrio que cultivaban el tango. Dos hermanos mayores tocaban violín: Vicente Salvador, "Fito", y Alberto Roque, más consecuente que el primero y por muchos años ligado a la música. A Osvaldo fue el padre quien le impartió las primeras lecciones de solfeo, y comenzó a balbucear con el violín también, pero pronto se inclinó por el piano, aunque don Adolfo tardó cierto tiempo en comprar el costoso instrumento.
El ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, presidirá este viernes, a las 17.30, el acto de reinauguración del monumento a Osvaldo Pugliese en la plazoleta homónima ubicada en la intersección de las avenidas Corrientes y Scalabrini Ortiz y Luis María Drago, en el barrio de Villa Crespo. La obra, perteneciente a la escultora Paula Franzi, había sido inaugurada el 02 de diciembre de 2005 con motivo de celebrarse en esa fecha los cien años del nacimiento del maestro Pugliese.
La discográfica Epsa Music presenta “Nuevos”, el sexto trabajo de la orquesta El Arranque. Un disco dedicado exclusivamente a un repertorio de nuevas composiciones de integrantes del grupo y de colegas de su generación. Así, El Arranque abre el juego interpretando obras de Sonia Possetti, Andrés Linetzky, Abel Rogantini, Ramiro Gallo y Juan Quintero entre otros. Un esperado guiño que plantea la necesaria interacción entre colegas. El disco también incluye una bellísima versión del tema “El sur del sur” de Jorge Drexler, cantada por Noelia Moncada.