
En la Grecia Clásica, sofistas, filósofos y científicos trataron el tema de la música desde dos puntos de vista: investigaron su naturaleza, su lugar en el universo y entre los dioses del Olimpo, así como sus usos y efectos sobre el alma humana; y describieron sistemática y científicamente los elementos de su composición.
La palabra música tenía un significado más amplio que ahora. Deriva de las musas, cada una de las nueve diosas hermanas protectoras de las distintas artes y ciencias. Así, y desde el principio, la música se vinculó a la belleza y la perfección. Pitágoras y sus descendientes plantearon relaciones entre el sonido y las matemáticas, otra forma de verdad ideal que se correspondía con una visión cósmica de armonía universal. Los escritos Timeo y La República de Platón son ejemplos de esta doctrina. El último fue un libro casi sagrado durante muchos siglos en occidente e influyó en el concepto de la música, tal como llegó hasta nuestros días.
Ethos significa moral, ética en griego. En la música, se refiere a su influencia en el carácter y cualidades de los ciudadanos. La música es un reflejo del universo y una fuerza que puede modificarlo, produciendo milagros sonoros. Aristóteles sostuvo que la música estimulaba la voluntad, acercando a los hombres a la guerra o a la paz, al placer o a la tortura, a la dulzura o la ira. Al igual que Platón, propusieron que el ejercicio físico y la música fueran los elementos principales del sistema de educación pública. Un cuerpo sano cuyo interior vibra con los sonidos. Ello categorizaba a la música en dos tipos: la de efecto calmante y meditativo, y otra excitante y entusiasta. La primera se asociaba al culto a Apolo, su lira, la oda y la pica, mientras que la segunda se atribuía a Dionisos, su aulós y formas poéticas afines, el ditirambo y el drama.


Para Platón, la República debería evitar en sus planes educativos musicales la multiplicidad de notas, las escalas complejas, la mezcla de formas y ritmos dispares, los conjuntos de instrumentos diversos, los instrumentos con muchas cuerdas y a los tocadores de aulós. Para Platón un estado que respetara esta ética musical estaría a salvo de excesos e injusticias. En cambio, las naciones que no fijen sus reglas artísticas y educativas tendrán costumbres licenciosas y anárquicas.

26 de julio de 1882: estreno de la ópera "Parsifal", de Richard Wagner. En esta ópera, Wagner crea una mitología que se ha convertido en una constante en el arte de masas: la llegada del Elegido que ha de salvar a la Humanidad.
26 de julio de 1866: nace Francesco Cilea, compositor italiano. Fue el heredero de la corriente verista italiana de finales del siglo XIX y principios del XX. Cilea se dedicó a la dirección de conservatorios de música y la enseñanza. Dictó clases en Florencia, Palermo y finalmente Nápoles, donde trabajó desde 1916 hasta su retiro en 1936. El mayor éxito de Cilea y su más famosa ópera fue Adriana Lecouvreur. Fue estrenada en Milán en 1902 con Angelica Pandolfini y Enrico Caruso.
23 de julio de 1757: muere Domenico Scarlatti, músico italiano. Fue maestro de capilla de San Pedro, compositor de música sagrada para la capilla pontificia y autor de óperas para la reina de Polonia. Residió en Londres, Lisboa y Madrid y fue considerado uno de los precursores más destacados de la sonata clásica.
14 de julio de 1910: muere Marius Petipa. Dedicó casi seis décadas de su vida al ballet ruso; primero bailarín, luego asistente, desde 1862 maestro de ballet y en 1869 alcanzó el puesto de director absoluto del Ballet Imperial. Petipa era un trabajador incansable, de una inventiva prodigiosa, a quien nunca le habría hecho perder el sueño tener que montar en poco tiempo una serie completa de nuevos números de danza.

"Si posees alumnos a quienes les enseñas música, ayúdalos por todos tus medios posibles a lograr sus sueños. Pero ten mucho cuidado en la manera en que influyes en esos sueños"
Friedrich Gulda
"La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz"
Claude Debussy
"No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido"
Ludvig van Beethoven
"En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco"
Piotr Illych Chaikovski
Osvaldo Pugliese nació el 2 de diciembre de 1905. Su padre, Adolfo, obrero del calzado, intervenía como flautista aficionado en cuartetos de barrio que cultivaban el tango. Dos hermanos mayores tocaban violín: Vicente Salvador, "Fito", y Alberto Roque, más consecuente que el primero y por muchos años ligado a la música. A Osvaldo fue el padre quien le impartió las primeras lecciones de solfeo, y comenzó a balbucear con el violín también, pero pronto se inclinó por el piano, aunque don Adolfo tardó cierto tiempo en comprar el costoso instrumento.
El ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, presidirá este viernes, a las 17.30, el acto de reinauguración del monumento a Osvaldo Pugliese en la plazoleta homónima ubicada en la intersección de las avenidas Corrientes y Scalabrini Ortiz y Luis María Drago, en el barrio de Villa Crespo. La obra, perteneciente a la escultora Paula Franzi, había sido inaugurada el 02 de diciembre de 2005 con motivo de celebrarse en esa fecha los cien años del nacimiento del maestro Pugliese.
La discográfica Epsa Music presenta “Nuevos”, el sexto trabajo de la orquesta El Arranque. Un disco dedicado exclusivamente a un repertorio de nuevas composiciones de integrantes del grupo y de colegas de su generación. Así, El Arranque abre el juego interpretando obras de Sonia Possetti, Andrés Linetzky, Abel Rogantini, Ramiro Gallo y Juan Quintero entre otros. Un esperado guiño que plantea la necesaria interacción entre colegas. El disco también incluye una bellísima versión del tema “El sur del sur” de Jorge Drexler, cantada por Noelia Moncada.