Bach probablemente compuso la Toccata y Fuga en algún momento antes de 1708. Leopold Stokowski realizó su orquestación a mediados de la década de 1920. La Toccata y Fuga es una obra especialmente apropiada para la orquesta moderna. Sus sonoridades macizas, su figuración brillante que sugiere una improvisación y su abierta potencia emocional parecen reclamar a gritos un tratamiento sinfónico.
"La Toccata y Fuga en Re menor es como una vasta rebelión de la naturaleza. Da la impresión de inmensas nubes blancas y tormentosas -como las que a menudo flotan en el aire del Sena- o la monumental majestuosidad del Himalaya. La Fuga está comprendida en el marco de la Toccata, que la precede y la sucede. Esta obra es una de las supremas inspiraciones de Bach; la cadencia final es como un “conjunto masivo de columnas dóricas de mármol blanco."Como prólogo a la orquestación de la Toccata y Fuga, Stokowski escribió:
"De toda la música de Bach, esta Toccata y Fuga se encuentra entre las piezas más libres en cuanto a forma y expresión. Bach tenía el hábito de improvisar en el órgano y el clave y esta Toccata probablemente se inició como una improvisación en la iglesia de Santo Tomás en Leipzig [la fecha de esta composición hace que esta afirmación probablemente sea falsa]. En esta iglesia enorme, angosta, elevada, las armonías atronadoras deben haber resonado larga y tempestuosamente porque esta música tiene una potencia y una majestuosidad cósmica. Sus principales características son una inmensa variedad de ritmo y la plasticidad de la melodía. En la secuencia de armonía es audaz e innovadora. Su arquitectura tonal es irregular y asimétrica. De todas las creaciones de Bach, esta es la más original. Su inspiración fluye incesante. El espíritu es universal, de modo que siempre será contemporánea y transmitirá un mensaje directo a todos los hombres."En otra ocasión, Stokowski escribió:
"Si Bach estuviera vivo en la actualidad, sin duda escribiría música gloriosa para la tan evolucionada orquesta moderna; no encontraría límites a su expresión sino que utilizaría cada uno de los recursos de la orquesta actual así como utilizó cada uno de los recursos del órgano en su propio tiempo."La Toccata y Fuga es una obra especialmente apropiada para la orquesta moderna. Sus sonoridades macizas, su figuración brillante que sugiere una improvisación y su abierta potencia emocional parecen reclamar a gritos un tratamiento sinfónico. Además, sus figuras que se alternan rápidamente entre notas de dos o tres registros diferentes, sugieren más bien que hubiera sido escrita para cuerdas en vez de órgano.
"Se ha derrochado tanta tinta y se han ventilado tantas iras sobre la cuestión de las transcripciones de Stokowski, que vale la pena recordar algunos hechos: Stokowski era un gran intérprete de Bach y fue un verdadero pionero en introducir su música no sólo en los programas orquestales sino también en las grabaciones. De hecho, contribuyó a poner a toda una generación en contacto con Bach, y sus arreglos, interpretaciones y grabaciones fueron recibidas con apasionamiento hasta (o especialmente) por los que ya la conocían, en una época en que Mozart seguía siendo considerado como un jovenzuelo simpático con peluca graciosa. Y no olvidemos que la transcripción era considerada (como todavía debería serlo) como una rama del arte musical. Schoenberg transcribió a Bach, y también lo hicieron Webern y Stravinsky. Y, a decir verdad, también lo hizo Bach, que también transcribió la música de sus contemporáneos con tanta asiduidad que los expertos todavía hoy están discutiendo quién hizo qué y a quién."Las "transcripciones" de este tipo son algo normal en el teatro. Si un grupo de teatro contemporáneo puede, por ejemplo, representar el Julio César de Shakespeare en un entorno que sugiere a un país del tercer mundo en guerra a mediados del siglo XX, ¿por qué no puede una orquesta sinfónica moderna interpretar las obras para órgano de Bach?
10 de febrero de 1881: estreno en París de "Los Cuentos de Hoffmann" de Jacques Offenbach. La ópera es una adaptación de Jules Barbier y Michel Carré de varios cuentos del escritor Ernst T.A. Hoffmann. El primero tiene lugar con una muñeca mecánica, el segundo con la víctima del conjuro de un mago, y la tercera con una enferma moribunda. La historia comienza con un prólogo ambientado en una taberna.
06 de febrero de 1903: nace Claudio Arrau, pianista chileno. Su nombre evoca una trayectoria musical casi infinita. No sólo porque siguió tocando hasta el día de su muerte sino porque su vida artística pareciera haber arrancado en algún punto de la segunda mitad del siglo XIX, como heredero directo de la tradición lisztiana.
05 de febrero de 1887: se estrena "Otello", de Giuseppe Verdi. El mundo había pensado que "Aída" era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Verdi. Pero "Otello" demostró que ambas cosas no eran ciertas. La Scala de Milán estrenó la obra y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.
01 de febrero de 1896: en el Teatro Regio de Turín se estrena "La Boheme" de Giaccomo Puccini. En la representación de la obra de Puccini dirigió la orquesta un joven que lo hizo de manera brillante. Fue leal al compositor hasta después de la muerte y 30 años después de La bohéme dirigió también el sensacional estreno de Turandot: era Arturo Toscanini.
27 de enero de 1901: muere en Milán, Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. Su vida acompaña su obra: puede dividirse en tres períodos. El primero nace en sus comienzos y llega hasta el estreno de Il Trovatore y La Traviata en 1853. El segundo período concluye en 1871 con la composición de Aida. Tras una pausa de más de 15 años, compuso las obras de su último período: la ópera trágica Otello y la bufa Falstaff.

Daniel Barenboim
"Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"
George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Piazzolla representa uno de los rarísimos casos en que un autor se desenvuelve de forma extraordinaria tanto en el mundo de la música popular, con sus tangos porteños, como en el de la música culta o clásica. Creó un nuevo género llamado tango sinfónico renovando de esta manera de forma decisiva el tango. Si se considera que la obra de Piazzolla comienza en 1946 con El desbande y concluye en 1990, con Le grand tango y con Five tango sensations, que el mismo año graba con el cuarteto de cuerdas Kronos, se deduce que cubre 46 años, un lapso en el que produjo no menos de ochocientas obras.
Carlos Gardel es quizás el más grande mito de la Argentina. Su habilidad artística, su talento incomparable como cantor de los arrabales porteños, su instinto musical para componer algunos de los más grandes tangos de todos los tiempos, su estupendo carácter, su fanatismo por las carreras, le han llevado a ser quizás sólo igualado por la otra leyenda del país del sur del Plata: Eva Perón. Sin embargo, mientras toda actividad política puede ser digna de objeciones, comentarios y recelo por parte de determinados sectores de la población, la figura de Carlos Gardel se erige como universal para todos los argentinos y los seguidores del tango a través del orbe.
Reconocida en todo el globo como la bailarina por excelencia del tango argentino, Mora Godoy estrenará en Uruguay "Milonguera", un flamante espectáculo con su sello personal. La morocha se presentará los días 19 y 20 de enero en el Hotel Conrad de Punta del Este junto a un importante grupo de bailarines salidos de su escuela porteña. Las funciones serán la antesala de una nueva gira mundial que la protagonista de "Tanguera" emprenderá en pocas semanas, tras haberse consolidado en 2009 en diferentes escenarios internacionales.
El bailarín y maestro de tango Osvaldo Zotto falleció el viernes por la tarde en la ciudad de Buenos Aires, a los 46 años de edad, informaron sus allegados, quienes indicaron que fue hallado muerto en su departamento, en el barrio de Boedo, por su amigo y también bailarín Andrés "Tanguito" Cejas. La presunta causa de la muerte fue un infarto, según expresaron los médicos de la ambulancia que fue a buscar el cuerpo, comentó Ricardo Franquello, un milonguero amigo de Zotto que llegó antes que lo retiraran.