Sábado, 16 de Diciembre de 2017

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Sinfonía Nº 4 de Franz Schubert

Sinfonía Nº 4 de Franz Schubert

La Sinfonía Trágica fue iniciada a principios de abril y terminada el 27 de ese mes de 1816. Quizás haya sido interpretada poco después por la orquesta de aficionados en la que Schubert tocaba la viola. La primera presentación profesional fue dirigida por A. F. Riccius en Leipzig, el 19 de noviembre de 1849. Todas las sinfonías de Schubert anteriores a la Inconclusa fueron obra de un hombre que apenas había salido de la adolescencia. Schubert tenía una extraordinaria capacidad y un talento maravilloso, de manera que pudo componer una increíble cantidad de música.








Pero debemos recordar que el grueso de sus creaciones musicales fueron escritas por un joven y que ninguna de ellas fue compuesta por un hombre maduro: Schubert falleció a la edad de 31 años.

Por lo tanto, no deberíamos sorprendernos de encontrar una sinfonía denominada la Trágica que no explora realmente las profundidades del espíritu humano. Ni debería sorprendernos escuchar algo más que meros atisbos de Beethoven en esta música, así como en la siguiente sinfonía son fuertes las influencias de Mozart y Haydn. A medida que el adolescente Schubert estudiaba las obras de los compositores que más respetaba, asimilaba sus técnicas y estilos. Su propio don lírico también es evidente a lo largo de toda la Cuarta Sinfonía, pero no fue sino hasta sus últimas obras que logró liberarse de la influencia a veces dictatorial de Beethoven.

Schubert vivió en la misma ciudad que el compositor cuyo genio admiraba tímidamente y desde lejos. Nunca conoció a Beethoven, pero sí a su música. "¿Quién puede hacer algo después de Beethoven?", se preguntaba Schubert con aparente desesperación. Los dos compositores eran muy diferentes. Beethoven provenía directamente de la tradición clásica de Mozart y de Haydn y por eso su música está siempre construida ajustadamente. Pero Schubert era lo opuesto.

Su musa lírica nunca dominó por completo la forma clásica, pero sin embargo su música canta con emociones tan auténticas como lo hace la de Beethoven. La intensidad pletórica de la música de Beethoven tenía el freno de las restricciones impuestas por las formas clásicas, pero las emociones de Schubert brotaban naturalmente y la lucha era ajena a su estética.

En el momento en el que escribió la Sinfonía en Do menor, Schubert se sentía atraído por las piezas más emotivas de Beethoven. La Cuarta Sinfonía está en deuda con las obras de Beethoven en la misma tonalidad: el Tercer Concierto para Piano, el Cuarto Cuarteto para Cuerdas, la Obertura Coriolano y la Quinta Sinfonía.

La audaz apertura -un sostenido Do tocado por toda la orquesta- sugiere a Beethoven (la Obertura de Coriolano comienza del mismo modo), como lo hace el comienzo del allegro posterior. Las notas repetidas que aparecen en muchos pasajes suenan primero como una intensificación beethoveniana, pero luego Schubert, que disfruta por completo de este sonido particular, se demora en ellas y regresa a ellas una y otra vez. De manera que pierden parte de su intensidad y adquieren en cambio una gracia que es exclusivamente schubertiana.

La Cuarta Sinfonía es más encantadora en los momentos en que se parece menos a Beethoven, como sucede, por ejemplo, en el bellamente lírico movimiento lento. La forma aquí es la simple alternancia de dos ideas muy diferentes (la segunda, de paso, es una transformación del tema principal del primer movimiento). Cuando no trata de lograr una complejidad comparable a la de Beethoven, Schubert compone un movimiento de una inmediatez y un encanto que son, a su modo, incluso dramáticos: es de observar la transición al segundo tema y el repentino surgimiento de tresillos en la coda.

El tercer movimiento regresa al mundo de Beethoven. Su intenso cromatismo es desusado en Schubert, como lo son las complejidades de métrica. La manera en la que fuerza una melodía de 2/4 en compases de 3/4 iniciando en el tercero en lugar del cuarto tiempo, es típica en Beethoven pero rara en Schubert. El acompañamiento nos recuerda sutilmente que 3/4 es el compás adecuado para un minué (realmente, el tiempo rápido hace que este movimiento sea más parecido a un scherzo, a pesar de la indicación menuetto, otro rasgo al estilo de Beethoven).

Moldear el final en Do menor en lugar de Do mayor, pero cambiando a mayor en la coda, es una idea totalmente beethoveniana. Cuando Beethoven hace algo similar, el modo mayor llega como catarsis, como una resolución ganada a través de una batalla, en tanto que para Schubert es simplemente un contraste. Si Beethoven hubiera escrito esta sinfonía, sin duda hubiera hecho que los cuatro movimientos avanzaran hacia el logro del Do mayor como un objetivo. Schubert es más pausado en su modo de encararlo: le gusta que su música pase del Do menor al Do mayor, y así la hace desplazarse tanto en el primero como en el último movimiento. No le preocupa el efecto de la resolución del primer movimiento sobre el final: algo que merece ser escuchado una vez, también merece ser escuchado dos veces. El final tiene claros gestos que se vuelcan hacia Beethoven en sus temas, pero su desarrollo y sus modulaciones hacen que el movimiento en última instancia sea Schubert puro. A pesar de su inquieto comienzo, adquiere tan buen humor hacia el final que podríamos preguntarnos por qué Schubert eligió poner el nombre de Trágica a esta sinfonía.
 
Más Notas
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Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Candida

    Leonard Bernstein

  • Sinfonía Nº 1

    Allegro con energia

  • Ballets

    Piotr Illych Chaikovski

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2012 - Programa N° 29

  • La tumba de Couperin

    Maurice Ravel

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 9

  • Los pinos de Roma

    Ottorino Respighi

  • Concierto para piano Nº2

    Sergei Rachmaninov

Intérpretes

Músicos

Pedro Maffia

Pedro Maffia

Inauguró una modalidad completamente nueva de ejecutar el bandoneón. Dejaba el fuelle cerrado, sin alargar ni contraer sus pliegues. Gracias a este método, el imperioso instrumento del tango alcanzó con Maffia una mayor precisión y pureza de sonido. "El pibe de Flores", como se lo conocía por entonces, llevó el fueye a uno de sus puntos de mayor altura interpretativa. Anibal Troilo, que percibió en él al maestro, le dedicó el tango A Pedro Maffia, y Astor Piazzola compuso Pedro y Pedro, en homenaje a él y a Pedro Laurenz

Poetas

Reinaldo Yiso

Reinaldo Yiso

Fecundo autor de letras de tango, vino al mundo en el porteño barrio de Liniers, zona que creció al amparo de la instalación de los talleres del antiguo Ferrocarril Oeste. Su aporte al tango quedó reflejado en la gran cantidad de composiciones que escribió, sin apartarse nunca de un particular estilo de poeta de barrio. Sus letras resumen emociones y pasiones comunes a la sensibilidad del porteño. Musicalizaron sus letras, entre otros, Ricardo Tanturi, Francisco Rotundo, Miguel Caló, Anselmo Aieta, Alberto Morán, Roberto Rufino y Alberto Podestá, entre otros.

Poetas

Homero Manzi, 100 años

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El 1º de noviembre es una fecha fundamental en la historia del tango: se cumplen cien años del nacimiento de Homero Nicolás Manzione, más conocido como Homero Manzi, un poeta que en apenas 44 años de vida se dio el lujo de inventar un mundo. El fue quien evocó un pasado mítico en el sur porteño, cantó a los amores perdidos y los cielos añorados, y fue el culpable de que hoy Boedo sea un barrio en la nomenclatura porteña y no sólo una calle que se cruza con San Juan. Junto a su pasión lírica, Manzi fue también lo que en los 60 se llamó “un intelectual comprometido”: pasó sin escalas de las filas de Forja al peronismo más visceral.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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