Sábado, 10 de Diciembre de 2016

Clásica y Ópera | Historia

La Orquesta

La Orquesta

"Orkestiké" significaba, en la Grecia clásica, "lugar de baile", y era el sitio en los teatros, contiguo al coro, emplazado entre el escenario y los espectadores. En la Edad Media, el canto era acompañado por instrumentos que la Iglesia llegó a prohibir. Sin embargo, fueron rehabilitados en función de la música sacra, y cuando en los 600 se agruparon delante de la escena, la terminología griega renació para designar a dichos grupos.







Con todo, tales conjuntos inorgánicos no se configuraron razonablemente hasta el Renacimiento tardío, y están vinculados estrictamente al nacimiento de la ópera.

En cierto modo, la Camerata florentina los desdeñó, y sólo empleaba el bajo continuo, mero acompañamiento de las voces, que salvo ciertas "cifras" concretas, quedaba por lo común librado a la improvisación del ejecutante, con el probable desajuste y desconcierto de los demás.

Pero Monteverdi, hacia 1607, empleó en Orfeo, 22 instrumentos de cuerda y 18 de viento, e insertó varios pasajes orquestales, con precisas indicaciones. Era un avance decisivo. El perfeccionamiento, en busca de efectos y sutilezas sonoras, se fue extendiendo en el siglo XVIII, en obras, por ejemplo, de Haendel y Scarlatti. El violinista bohemio Johann Stamitz (1717-1757) y la "escuela de Mannheim", ciudad donde trabajó catorce años y donde murió, son el origen de la orquesta sinfónica -del griego sun (con) y Jone (voz)-, el que hoy se conoce con múltiples variantes. Los compositores subsiguientes fueron incorporando nuevos instrumentos, o reagrupándolos, siempre a la caza de originalidad y riqueza estética: así el clarinete, inventado en 1690; o los cuartetos de cuerdas: primeros violines, segundos violines, violas y -juntos- violoncelos y contrabajos, finalmente separados por Beethoven para formar el quinteto...

Héctor Berlioz, autor de un Tratado de Instrumentación, fue el inspirador de las megaorquestas modernas, pues llegó a postular la participación de casi 500 instrumentos; y no estuvo lejos de implementarlos en su ciclópea producción. Para ciertos pasajes de su Réquiem, requirió hasta dos "subdirectores", que "clonasen" sus gestos, pues los músicos eran tantos que no lo veían a la distancia. Su propuesta sonora influyó en la música de sus propios contemporáneos, como los fieles a la "gran ópera" y aun Wagner, que utilizó orquestas de más de cien miembros.

Las reformas orquestales de Wagner fueron profundas, y las utilizó para lograr una delicada flexibilidad expresiva. En Bayreuth ubicó a la orquesta, incluso su director, en un foso que lo sustrae a la vista del público, con el objeto de no desconcentrar al espectador de la acción dramática. Debussy es un paso más en esta línea suntuosa, y Richard Strauss siguió, originariamente, el modelo de su admirado tocayo, pero finalmente regresó a la simplificación orquestal, reacción propia del siglo XX, en busca de la desnudez expresiva. Hermann Hesse, en El lobo estepario, ubica a Brahms y Wagner en una suerte de purgatorio, una desolada estepa, perseguidos por millares de taciturnos y sombríos acompañantes,"todos los artistas de las voces y notas puestas de más en sus partituras, según el juicio divino".

La figura del director de orquesta fue surgiendo a medida que la música se tornaba más y más compleja. Y requería progresivamente una atinada concertación. La eclesiástica antes que la profana iba requiriendo, desde fines del siglo XVII, la presencia de un supervisor, que marcase sobre todo las entradas y progresivamente el ritmo, al que, en tiempos de "reglas del arte", algunos querían precisamente "reglamentar" vinculándolo al andar de un reloj o a la frecuencia cardíaca. Para todo ello se usaban -a veces con gran afectación- las manos, los pies, un rollo de partitura, finalmente la batuta, que podía ser ligera o bien "a la francesa", un pesado bastón como el que mató a Lully. Los golpes rítmicos eran por lo común ruidosos, e interferían en voces e instrumentos.

Durante algún tiempo, ausente un director, el comando fue disputado por el primer violín y el "maestro al cémbalo", o ambos a la vez, asignándose respectivamente lo que se dio en llamar la dirección y la concertación. Wagner relata haber asistido a una ejecución de la Novena, donde la orquesta se desenvolvió muy bien sin director... hasta que en cierto momento apareció uno, sólo para desajustarla.

Angelo Mariani, que difundió a Verdi y que, distanciados, se tornó el apóstol wagneriano en Italia, pasa por ser quien en definitiva superó en la península tales devaneos y asumió con decisión las completas funciones modernas del director, funciones que sobre el filo del 900 ya fueron de "animadores" del espectáculo y abarcaron toda la puesta en escena.

De cualquier modo, corresponde recordar que desde antiguo, los propios compositores asumieron "la doble veste" -como decía Mascagni- de autores y directores de su música.

Las orquestas modernas, es sabido, tienen diversa composición y ubicación de sus integrantes. La de Chicago, por ejemplo, en 1967, registraba la siguiente disposición ideal, desplegada en tres semicírculos en torno al director: el más próximo presenta de izquierda a derecha: 18 primeros violines, piano, y 17 segundos violines. Sobre el centro, van 3 flautas, 3 oboes, piccolo, corno inglés, clarinete bajo, 3 clarinetes, 3 bajos, contrabajo. A la derecha, 12 violas y 11 cellos. Más lejos, en un segundo anillo, celesta, arpa, 5 cornos franceses, 9 bajos. Por fin, el tercer semicírculo incluye tuba, 4 trombones, 4 trompetas, 4 tímpanos, tambor, tambor bajo, triángulo y cémbalos.

Existen diversas clases de orquestas, como los ensambles o grupos de cámara, reducidos en número; las filarmónicas y las sinfónicas. Mucho se ha discutido acerca de estas dos últimas y otras categorías. Pareciera, al fin, que la diferencia entre ambas es sólo histórica: las sinfónicas reconocen origen estatal; las filarmónicas se crearon privadamente, espontáneamente, por grupos de músicos, aun las que luego se oficializaron.

Extraído del libro “Cómo se escucha la música clásica”
Autor: Horacio Sanguinetti
Editorial Planeta
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Breves

  • HECTOR BERLIOZ

    Fue un creador cuyo obstáculo fue la intransigencia de la mayoría de los músicos en casi todos los temas, desde su apoyo al uso del saxofón o a la nueva visión dramática de Wagner. Su vida fue excéntrica y apasionada. Ganó el Premio de Roma, el más importante de Francia en aquel momento, por una cantata hoy casi olvidada. Su obra musical es antecesora de estilos confirmados posteriormente.

  • El aprendiz de brujo de Paul Dukas se basa en una balada de Goethe. Es un scherzo sinfónico que describe fielmente cada frase del texto original.

  • La primera ópera de la que se conserva la partitura es Orfeo de Claudio Monteverdi. Se estrenó en Mantua en 1607, con motivo de la celebración de un cumpleaños, el de Francesco Gonzaga.

  • La obra que Stravinski compuso desde la época del Octeto de 1923 y hasta la ópera The Rakes Progress de 1951, suele considerarse neoclasicista.

  • En la Edad Media encontramos la viela de arco, de fondo plano y con dos a seis cuerdas, que se perfeccionó en la renacentista, hasta llegar a su transformación en el violín moderno a partir del siglo XVI, cuando se estableció una tradición de excelentes fabricantes (violeros) en la ciudad de Cremona.


Citas

  • DANIEL BARENBOIM

    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • GEORGE GERSHWIN

    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • GUSTAV MAHLER

    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • FRANZ SCHUBERT

    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • BEDRICH SMETANA

    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Sueño de una noche de verano

    Overture

  • Cortigiani vil razza dannata

    Leo Nucci (Rigoletto)

  • Música para los reales fuegos artificiales

    Georg F. Haendel

  • El Mar

    Claude Debussy

  • Vesti la giubba

    Mario Lanza (Canio)

  • Va pensiero

    Orquesta y Coro de la Scala de Milán - Ricardo Mutti

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2011 - Programa N° 14

  • Casta diva

    Renée Fleming (Norma)

Intérpretes

Músicos

José Razzano

José Razzano

En general, los que escriben sobre el género, han sido mezquinos u omisos con la verdadera valoración de esta figura de la música popular. José Francisco Razzano nació en Montevideo (capital de la República Oriental del Uruguay), a pocos pasos de la Plaza Independencia, en una casa de la calle Policía Vieja N° 14, el 25 de febrero de 1887. Dos años apenas tenía cuando ante la desaparición de su padre, su madre se traslada a Buenos Aires, barrio de Balvanera (en aquel entonces arrabal, hoy integrado a la zona céntrica).

Músicos

Julián Plaza

Julián Plaza

Una conjunción de variadas y positivas cualidades han concurrido armoniosamente para que Julián Plaza redondeara una de las personalidades artísticas más sobresalientes dentro de la historia del tango. Bandoneonista, pianista, compositor y, sobre todo, arreglador, fueron los elementos a través de los cuales se proyectó su nombre, no sólo a la consideración pública, sino especialmente al círculo de los profesionales de la música, dentro de los cuales goza de un bien ganado prestigio. Una autoridad que ha sabido ganarse a fuerza de estudio, trabajo y talento.

Voces

Edmundo Rivero

Edmundo Rivero

Fue un cantor distinto, genial, adornado por una personalidad afable y señorial que lo hizo querido por todo el ambiente artístico y, lo que es más importante, por un público que lo recuerda y lo admira en cada uno de sus registros. Además Rivero fue compositor y autor de varios temas, y algunos tangos al modo reo y lunfardo. Rivero representa un caso singular en la extensa galería de cantores de tango. El registro de bajo, que contenía su voz, era una verdadera rareza en el género y, a la vez, algo poco apreciado por la pléyade tanguera, acostumbrada a los barítonos y tenorinos.

Junín, 13/06/2016

Presentaron “Tango en Junín”

Los amantes del tango podrán disfrutar de diversas actividades durante cinco días en Junín. El intendente la Ciudad, Pablo Petrecca, presentó oficialmente “Tango en Junín”, un importante ciclo cultural que se desarrollará entre el 13 y el 17 de julio próximos e incluirá la realización de la preliminar del Festival y Mundial de Tango BA 2016.

Mar del Plata, 30/05/2016

Amelita Baltar en el Teatro Colón

El sábado 11 de Junio a las 21 hs se presentará en el Teatro Municipal Colón la gran cantante Amelita Baltar, acompañada por la Orquesta Municipal de Tango que dirige el Maestro Julio Davila y el pianista Aldo Saralegui como invitado especial. Luego de su presentación en Mar del Plata, la cantante estrenará un nuevo espectáculo: "Noches de Kabaret" en el Teatro Maipo de Buenos Aires.

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