Viernes, 21 de Noviembre de 2008

Clásica y Ópera | Ballet

Anna Pavlova

Anna Pavlova

Una de las más destacadas bailarinas del ballet clásico, y quien con su arte llenó infinidad de páginas enteras que hablan de su belleza e inteligencia, murió el 23 de enero de 1931, a los 49 años de edad, cuando se encontraba en la cima de su carrera de gran éxito. Había representado durante 25 años la muerte del cisne sobre los escenarios más afamados del mundo. Ahora, el cisne moría una vez más, pero esta vez para siempre.

Había brillado sin cesar durante 32 años, desde el invierno de 1899 en que recibió su título de bailarina de la Academia Imperial de Ballet de San Petersburgo, en el Teatro Mijailovky. Tuvo una calidad etérea y apariencia frágil, pero sana; piernas bien modeladas sin la excesiva musculatura que a algunas de ellas da el ejercicio de la danza; tobillos finos; brazos largos, perfectamente delineados, buscando siempre tocar con la punta de sus dedos la inmensidad del otro yo.

Pavlova nació de manera prematura, diminuta y débil, un 31 de enero de 1882 en San Petersburgo. Huérfana de padre, desde los dos años de edad, fue una pequeña mimada por su madre y aun cuando de niña fue enfermiza se convirtió en una excelsa bailarina que muy pronto cobraría fama en todo el mundo. Su progenitora, que tenía sangre rusa y judía, estaba preocupada por la salud de su hija, y decidió enviarla con su abuela al campo, en Ligovo.

Allí Pavlova se enamoró de la naturaleza, amor que influyó después en su interpretación de "La Libélula", "La amapola de California", "Hojas de otoño" y otros personajes. Su vocación por la danza nació a partir del día en que su madre la llevó a ver el ballet de "La Bella Durmiente", cuando tenía ocho años, y desde entonces no tuvo más que un anhelo: ingresar a la escuela de danza.

Cuando presentó el examen de admisión contaba con apenas 10 años y su figura era muy delgada. Por espacio de siete años estuvo sometida a un régimen intenso en esa escuela, donde no sólo resistió a todos los ejercicios, sino que adquirió la salud y el vigor que tanto necesitaba y conservó hasta el último día de existencia. Sus primeros maestros fueron Oblakov, Ekaterina Vazen, Pavel Guerdt, el sueco Christian Johansen y el francés Marius Petipá.

La carrera escénica de Pavlova comenzó en el Teatro Mariinsky (Opera Imperial) representando diversos papeles. En 1905 fue invitada a participar en una gran función benéfica y pidió a su amigo Michael Fokin que le aconsejara una pieza musical para bailar. Fokin propuso "El cisne", de Saint-Saens. En un momento compuso la danza y de inmediato empezaron a ensayar. Así nació el "solo" del ballet más famoso de todos los tiempos: la muerte del cisne. Ante el éxito que obtuvo, las autoridades del Mariinsky no vacilaron en dar a Pavlova el papel principal dentro de aquella obra de "El lago de los cisnes", ballet en cuatro actos y con música de Tchaikovsky. Poco después se le nombró prima ballerina (primera bailarina).

Fue también afortunada en el amor, ya que en ese mismo año se casó con el barón Víctor Emilovith Dandre, quien en lo sucesivo organizó todas sus giras y, después de su muerte, escribió el libro que constituye la mejor biografía de Anna. Inspirada por sus triunfos y por lo que había leído de otros sitios, Pavlova decidió viajar. Su primera gira fue a Riga, en 1907, con Adolph Bohn como pertenaire (pareja).

Después lo haría a Helsingfors, muy cerca de Estocolmo, Suecia, donde el rey Oscar le confirió la Orden Sueca del Mérito en Arte. Luego viajó a Copenhague, Dinamarca; Leipizig, Praga y Berlín, en Alemania, así como Viena, Austria, donde el público colmó de flores el escenario. Años después sus viajes continuaron y llegó a conquistar el mundo entero. Pavlova formó su propia compañía. El 28 de febrero de 1910 apareció por vez primera en el Metropolitan Opera House, de Nueva York, con el ballet "Coppelia", llevando a Michael Mordkin como su pareja. Su triunfo fue avasallador.

En abril de ese mismo año inició una temporada en el Palace Theatre de Londres, que duró hasta agosto. Durante los cinco años siguientes repitió una temporada anual de 15 a 20 semanas en ese mismo teatro de la capital inglesa, teniendo una retribución de mil 200 libras esterlinas como paga. Anna Pavlova conquistó al público londinense desde la primera vez. En 1912 ella y su marido compraron una vieja casa en la parte alta de la ciudad, con un jardín frondoso, un pequeño estanque y paredes recubiertas con hiedra.

En 1913 hizo sus últimas apariciones en San Petersburgo y dejó su departamento, porque le era demasiado difícil conservar esa doble vida estando una parte del tiempo en el extranjero y la otra en Rusia. Por otro lado, acababa de firmar un contrato para realizar una larga gira por Estados Unidos y Canadá. Terminando la gira por América del Norte, en mayo de 1914, durante el verano siguiente, Pavlova estuvo por última vez en Rusia. Al estallar la Primera Guerra Mundial (1914-18), se encontraba en Alemania y logró volver a Inglaterra, vía Bélgica. En septiembre se embarcó de nuevo a Estados Unidos para llevar a cabo otra gira. A Pavlova le eran indiferentes los convencionalismos. Estaba dispuesta a bailar en cualquier parte donde la gente quisiera verla, y la prueba es que llegó a actuar en el Hipódromo de Nueva York, entre elefantes amaestrados, así como coloridos y alegres titiriteros.

En Estados Unidos Pavlova tenía buenos amigos, entre ellos Mary Pickford, Douglas Fairbanks y Charlie Chaplien, quienes la persuadieron a filmar sus danzas. En la película que se conserva, tomada en 1912, puede verse algo de su gran estilo y personalidad que transmitía.

También estuvo en México, Brasil, Argentina, entre otros países de América, y al terminar la guerra volvió a su casa de Londres, reanudó sus giras por toda Europa y extendió éstas al poco tiempo por todo el mundo.Visitó India, Malasia, Japón y otros países del Estrecho Oriente, así como Egipto, Sudáfrica, Austria, Nueva Zelanda y muchos otros más. En enero de 1930 Anna Pavlova realizó la última gira de su vida por Europa. Bailó en el sur de Francia, Suiza, Alemania, Dinamarca, Suecia, Noruega y finalmente en París.

La muerte cortó su carrera de artista el 23 de enero de 1931, antes de que empezara en declive. Había representado durante 25 años la muerte del cisne sobre los escenarios más afamados del mundo. Ahora, el cisne moría una vez más, pero esta vez para siempre. Sería otra bailarina la que ocupase su lugar, pero nunca con la gracia o calidad como lo hiciera ella.

Más Notas
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Breves

  • 20 de noviembre de 1950: muere Francesco Cilea, compositor italiano. Fue el heredero de la corriente verista italiana de finales del siglo XIX y principios del XX. En 1913, luego de estrenar un poema sinfónico coral en honor de Giuseppe Verdi en el Teatro Carlo Felice de Génova, Cilea se dedicó a la dirección de conservatorios de música y la enseñanza. Dictó clases en Florencia, Palermo y finalmente Nápoles.

  • 18 de noviembre de 1786: nace Carl Maria von Weber. Fue considerado el creador de la ópera romántica de su país. Fue compositor, pianista y director de orquesta. A pesar de haber muerto un año antes que Beethoven y ser anterior a Schubert, prefiguraría la revolución escénica wagneriana. A pesar de haber rozado casi todos los estilos, nació para la ópera con un estilo vivaz e inspiración melódica. Alcanzó su definición en sus tres óperas Der Freischütz, Euryanthe y Oberón.

  • 18 de noviembre de 1899: nace Eugene Ormandy, director húngaro. Ha habido pocos reinados tan prolongados como el de Ormandy al frente de la Orquesta Sinfónica de Filadelfia. En su caso fueron 44 años como titular, más cinco como honorario.

  • 15 de noviembre de 1942: nace Daniel Barenboim, músico argentino de familia judía de origen ruso, nacionalizado israelí y español. Debutó como director de ópera en 1973 con Don Giovanni de Mozart. En 1991 sucedió a Georg Solti como Director de la Orquesta Sinfónica de Chicago, con quien ha obtenido éxitos a lo largo del mundo. También ha colaborado con la Filarmónica de Berlín y de Viena.

  • 14 de noviembre de 1900: nace Aaron Copland, compositor estadounidense. Oriundo de un viejo barrio de Nueva York, nada hacía pensar que el compositor se inclinaría por la música. Buscó definir en su obra un estilo norteamericano inconfundible, por lo que intentó acercarse al jazz y otras músicas populares, entre ellas la judía. Posteriormente, entró en un período de austeridad e intelectualidad en sus obras, para decantarse por una tendencia a "la simplicidad obligada", según sus palabras.


Citas

  • "Si posees alumnos a quienes les enseñas música, ayúdalos por todos tus medios posibles a lograr sus sueños. Pero ten mucho cuidado en la manera en que influyes en esos sueños"
    Friedrich Gulda

  • "La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz"
    Claude Debussy

  • "No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido"
    Ludvig van Beethoven

  • "En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco"
    Piotr Illych Chaikovski

  • "La elevada misión de la música es iluminar las profundidades del corazón humano"
    Robert Schumann

Intérpretes

Voces

Rodolfo Lesica

Rodolfo Lesica

Dueño de una voz potente, con registro de barítono, con todo el "yeite" del tango, Rodolfo Lesica no pudo sin embargo llegar a altura de su compañero de éxitos, Argentino Ledesma. Este prototipo del muchacho porteño, con mucha pinta y buena voz, no llegó al nivel que hubiera merecido por sus grandes cualidades artísticas, por causa de una vida desordenada, con todos los vicios que se adquieren en la noche y en la farra. Sus actuaciones eran presenciadas por grandes grupos de admiradoras, que además del canto eran atraídas por su pinta de varón porteño. Lesica falleció el 19 de julio de 1984 a los 55 años.

Poetas

Homero Manzi

Homero Manzi

Sus veleidades de poeta y autor las inicio escribiendo para las murgas de su barrio de Boedo y en 1922 da a conocer su primera cancion, ¿Por que no me besas? a la que le pone musica de vals Francisco Caso, grabándolo Ignacio Corsini. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta". Homero Nicolás Manzioni Prestera fue letrista y director de cine argentino, autor de inolvidables tangos y milongas, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur. Como guionista y director de cine legó obras celebres como La guerra gaucha, El viejo Hucha y Pobre mi madre querida.

Bs. As., 19 de noviembre

Alistan celebración del Día Nacional del Tango en Buenos Aires

Buenos Aires, la capital del Tango, celebrará el próximo 08 de diciembre el día de ese género musical con "La Gran Milonga Nacional" con la que espera que una multitud baile al ritmo del dos por cuatro en las calles porteñas. El festejo, presentado hoy en el Palacio Carlos Gardel, sede de la Academia Nacional de Tango, cumple este año su segunda edición y pretende "recuperar los espacios públicos que fueron arrebatados a la ciudad hace mucho tiempo", declaró el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi.

Houston, 16 de nov.

Grammys Latinos para el Tango Argentino

La Colección de DVD "Buenos Aires, Días y Noches de Tango" recibió 2 Grammys Latinos en la ceremonia por la novena entrega de los premios, que se realizó anoche en la ciudad de Houston, Texas. Se trata de una producción independiente de Andrés Mayo consistente en 7 DVD contenidos en una replica exacta de un bandoneón, con más de 20 de los mejores artistas de tango argentino: Leopoldo Federico, Rubén Juárez, Horacio Ferrer, Aníbal Arias, Osvaldo Montes, El Arranque, Tata Cedrón y muchos más.


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